¿Quién dijo que las constelaciones se agrupan en el espacio y solo pueden contemplarse por las noches? Hoy hemos podido conocer que tal cosa no es cierta y que las estrellas pueden viajar también de día y colarse por entre las calles y nuestros corazones. El grupo Aracaladanza nos ha dejado en el Tetaro Campoamor una vez más buena prueba de ello. Sabed que su inspiración en esta ocasión fue la obra de MIRÓ, ¿o no os eran familiares algunas imágenes proyectadas? Contadme cuál fue el momento que más os impactó, el que os gustaría volver a presenciar.
El Cid continúa cabalgando entre nosotros, pero en esta ocasión lo hace con una importante dosis de esperanza: por un lado, el rey Alfonso de Castilla comienza a cobrar nuevamente mayor confianza en él; por otro lado, está cerca la unión con su mujer y sus hijas, pues el rey ha aprobado sin dudas esa unión, viendo las conquistas y regalos que el Cid le hace llegar, por lo que las dejas abandonar el monasterio de San Pedro de Cardeña.
